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The Kooks toma Razzmatazz con nuevos ritmos


Un año más la sala Razzmatazz acogía a The Kooks en su visita a Barcelona, aunque esta vez de la mano de SOS 4.8 Experience, junto con El Último Vecino. Tras haber tenido la oportunidad de ver en directo a los de Brighton en dos ocasiones, creía que este concierto sería uno más. Pero en esta visita a la ciudad traían un nuevo EP bajo sus brazos con ritmos de lo más moviditos. 

El Último Vecino abría la noche y transportaba al público a los ochenta. Los bailes y el estilo del cantante, Gerard, no dejaban indiferente a nadie. Letras y melodías de lo más ochenteras, provocadoras y sin sentido, pero que dejaron con ganas de más. El público los acogió con los brazos abiertos y los despidió con un aplauso masivo, que al parecer emocionaron al frontman

Tras el affair con la "Movida" aparecían The Kooks con media hora de retraso. Luke Pritchard salió con su guitarra acústica en mano, sorprendiendo a gran parte del público, para abrir con 'Ooh la'. La siguiente fue 'Always where I need to be', canción que hizo recordar a aquellos The Kooks jóvenes, y que marcó la tendencia del concierto, en el que sonaron gran parte de canciones de sus dos primeros discos.  


cc: Esther Chica

La elección del setlist sorprendió. Por una parte por la ausencia de canciones como 'Seaside', 'Shine on' o 'Do you wanna', que no suelen faltar en sus conciertos, pero también por la presencia de canciones que no suelen tocar en directo, como 'Sway' o 'Time awaits'. Importante destacar el hecho de que sólo tocaran una canción ('Junk of the heart') de su tercer disco. Álbum que se alejó bastante de los dos primeros álbumes de la banda. En él introdujeron ritmos muy electrónicos y poperos, que defraudaron a gran parte sus fans, y que al parecer no enorgullecen a la banda.

Lo que el público esperaba ese día era escuchar nuevas canciones, y tener pistas sobre su nuevo álbum 'Listen', que sale a la venta en septiembre. Algunos de los títulos que sonaron fueron 'Around town' 'Bad habit', 'It was London', 'West Side', y 'Forgive and Forget'. Canciones que se alejan bastante de aquellos Kooks que conocimos hace casi 10 años, pero que demuestran que han madurado y que buscan un nuevo estilo con más ritmo. Esta búsqueda de ritmo ha hecho introducir un nuevo miembro en la banda, para percusión, y teclado, y en ocasiones para sustituir a Luke a la guitarra. 

cc: María Hauber


En el concierto, que duró poco más de hora y media, también sonaron algunas de las canciones de su nuevo EP 'Down'. Como 'Melody Maker', canción que recuerda a antiguas canciones acústicas de la banda, y 'Down', una explosión de soul y funk , que hizo bailar y cantar a toda persona allí presente. 

Una vez más el concierto cerraba con su primer single, el que hizo debutar a la banda allá por 2006, 'Naive'. La despedida del escenario fue rápida, aunque el frontman y el resto del grupo se mostraron muy agradecidos con su público, que dio el 100% durante el directo de los británicos.